La Comisión Europea está trabajando en una muy necesaria revisión en curso de la Directiva de la UE sobre la fiscalidad del tabaco (DFT), que permitirá actualizar los impuestos a las labores del tabaco y extenderlos a otros productos como los cigarrillos electrónicos o las bolsitas de nicotina.
En una nota conjunta firmada por 16 organizaciones no gubernamentales europeas, informamos de que el Comité Económico y Social, órgano asesor clave de la UE, se ha hecho eco de los argumentos de la industria tabacalera en su reciente informe que se ve afectado por conflictos de intereses verificables, lo que amenaza con debilitar las reformas propuestas por la UE.
Tanto las conclusiones de este informe del CSEE, como un borrador reciente elaborado por la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON) del Parlamento Europeo, han reproducido muchas de las narrativas engañosas de la industria tabacalera.
Dado que Europa sigue enfrentándose a la mayor prevalencia de tabaquismo del mundo, que causa más de 1,1 millones de muertes al año en la Región Europea, y con tasas crecientes entre mujeres y jóvenes, como reveló el mes pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS), las ONG advierten que solo una reforma ambiciosa puede proteger eficazmente la salud pública y contribuir a lograr una Generación Libre de Tabaco en 2040.













